2ª Entrevista con José Ramón Arrebola y Antonio Ruiz

1.- ¿En qué consiste el proyecto de Innovación en el Sistema de alevinaje y engorde de caracoles?

Jose A. El proyecto, dentro de lo que es la helicicultura, consiste en la fase de alevinaje y engorde. Por explicar un poco, el proceso completo cría de caracoles podemos dividirlo en cuatro grandes fases. Una primera fase que consiste en reproducción. Una fase que denominamos como primera de alevinaje, caracoles recién nacidos. Todo eso lo hacemos en nave y, a partir de ahí, la segunda fase de alevinaje y el engorde que sacamos al exterior, a unos criaderos y, precisamente, a lo que vamos a centrar este proyecto.

2.- ¿Por qué creéis que vuestra propuesta fue seleccionada?

Jose A. Creemos que es una propuesta bastante completa, bastante interesante. Pensamos que el grupo operativo que se ha formado y sus diferentes componentes, le dan una potencia especial. Pero es que además, tengamos en cuenta que aunque la helicicultura no es una actividad que suene demasiado a nivel nacional a la mayoría de las personas, es una actividad que está creciendo bastante y tiene una enorme potencialidad. Son diferentes los intentos que se han hecho en los últimos 40-50 años y cada vez más personas se están incorporando a esta actividad zootécnica y, por tanto, supongo que también en ese sentido, lo habrán valorado, por esa potencialidad y lo mucho que hay que andar todavía en la actividad”.

3.- ¿En qué contribuye vuestro proyecto al desarrollo de la helicicultura?

J.A. Teniendo en cuenta lo que he comentado en otros momentos. La helicicultura es una actividad de gran crecimiento y de enorme potencialidad. Nosotros hemos conseguido hacer un sistema de cría diferente a lo que hasta ahora mismo se conoce. Pensemos que en los últimos diez, quince, veinte años, la cría de caracoles se está haciendo con unos métodos, unas técnicas muy similares y, que además, apenas han evolucionado a lo largo de este tiempo. Pensemos que el sector, en el que se encuadra la helicicultura, se ha desarrollado más bien poco ordenada, con poca estructuración formativa, profesional, investigadora, etc. Entonces, un desarrollo con estas trabas, con estos hándicaps lógicamente produce algunos fallos. Estamos en un momento bastante interesante, dentro del desarrollo de la helicicultura, como he comentado, pero todavía hay muchas zonas, muchas lagunas por solucionar. Cuando me refería a estas faltas, digamos que si las técnicas las comparáramos con otras crías, por ejemplo, por mencionar, la cría de pollo, que todos conocemos, las lagunas, las fallas son todavía importantes. Se sigue criando una única especie a nivel nacional. Pero ojo, no sólo en España, que hemos visitado otros países, como Francia, Italia o, incluso Sudamérica. Y en todos ellos, se siguen empleando esas mismas técnicas comunes entre unos y otros. Evidentemente se avanza sobre esa base, pero creemos que si se contrasta con otras ganadería, zootecnias, las diferencias son importantes. En ese punto, fue cuando Heligemas, de alguna manera, quiso darle un empujón a la cría de caracoles y hemos incorporado otra serie de componentes, hasta ahora prácticamente desconocidos en la cría de caracoles. Y, por eso, creemos que el aporte de nuestro proyecto, va a ser bastante importante y le va a dar un salto a lo que es la cría, por lo menos es la idea que tenemos”.

4.- ¿Dónde se va a desarrollar el proyecto y por qué se ha elegido?

Antonio Ruiz. El proyecto se va a desarrollar en los terrenos en los que nos encontramos. Estamos en el término municipal de Aznalcázar. El porqué de la elección responde también un poco a los criterios propios de la selección del proyecto. Estamos en un término municipal completo, que forma parte del espacio de Doñana y, además, de los requerimientos que tuvieran que ver con los criterios de puntuación o elección a la hora de lograr la consecución del proyecto, también se requieren, desde el punto de vista técnico, unos requerimientos. Y el terreno en el que nos encontramos los cubre de buena manera, sobre todo a nivel de espacio disponible, recursos disponibles e incluso, la propia orografía del terreno que es bastante plana”.

5.- ¿Qué infraestructuras y equipamientos serán necesarios?

A.R. La infraestructura que necesitaremos para abordar el proyecto consistirá básicamente en construir sobre los terrenos que tengo a mi espalda un invernadero de en torno a unos 1200 m2, formado por distintas naves. Será un invernadero tipo túnel con naves adosadas, en el cual instalaremos sistemas de control ambiental, basado sobre todo en el control de la temperatura y, dispondremos del equipamiento necesario para abordar el alevinaje y el engorde. Normalmente, dispondremos de una serie de hileras de mesas, sobre las cuales colocaremos las estructuras propias del engorde.

6.- ¿En qué es innovador vuestro proyecto?

A.R. El proyecto es innovador, en el mundo de la helicicultura, en un doble sentido o en dos niveles. Uno, es a nivel de especie. Heligemas S.L., se viene especializando en la cría de especies que normalmente, como decía José Ramón Arrebola hace un momentito, que normalmente no son objeto de cría. Son especies con otro valor económico, con otro valor gastronómico y con un potencial de crecimiento comercial importante. Son especies, además, con unos requerimientos biológicos más delicados, lo que nos ha llevado a implementar o a investigar mucho sobre la forma de desarrollar la cría de estas especies. En un segundo nivel, es innovador en lo que respecta a la técnica.

A la técnica helicicultora. Hemos sido, en un proceso desde el la investigación al desarrollo y, finalmente al de la innovación, en el cual hemos desarrollado unas técnicas totalmente diferentes de lo que se establece normalmente y se basa, básicamente, en dos aspectos. Primero de ellos, el diseño de una estructura de cría, que permite varias ventajas en relación a lo que comúnmente se utiliza. Es una estructura de cría que permite el control total de la densidad de cría y, que a la vez, permite mantener las condiciones ambientales, que necesitan los animales para mantener densidad y crecimiento y, a la misma vez, reduce (y eso son resultado de los ensayos que venimos haciendo desde hace mucho tiempo)  el contagio de enfermedades, lo cual redunda en un aumento del rendimiento y de la productividad de la producción de la explotación. Esa estructura de cría o ese sistema requiere, igualmente de un segundo nivel que nos va a permitir reducir las tareas de manejo. Es decir, esta estructura de cría que ofrece estos beneficios, requiere que automaticemos algunos de los procesos normales de manejo de cualquier explotación agraria. Uno de ellos es la dicción de alimentos.

Otro de ellos, es la limpieza de los recintos. Entonces, este mismo sistema integrándolos con la automatización de esos procesos, favorece y acelera enormemente, la posibilidad de crecimiento, reduciendo, como decía, los riesgos de enfermedades, los riesgos de mortalidad y los riesgos, sobre todo, el trabajo que un operario tendría que realizar en una explotación de este tipo. Esos trabajos del operario serían trabajos más encaminados a la diagnosis de problemas y a la rápida actuación, eludiendo el trabajo penoso que supone el manejo de la dicción de alimentos, o de la limpieza o la limpieza de utensilios. Además, hay un tercer nivel de innovación y, es que el sistema al estar integrado permite o requiere de un sistema de riego totalmente diferente a lo que se emplea en la helicicultura convencional. Aquí prescindimos totalmente del riego por aspersión, que es un riego poco eficiente, con un gasto tremendo de agua y, lo sustituimos por otro sistema de riego, que además de ser el propio sistema en sí mismo más eficiente, tendrá un sistema de control no temporizado, a demanda. Lo cual al final permitirá, no sólo reducir el consumo de agua, sino adaptarlo perfectamente a las necesidades del cultivo”.

7.- ¿Vais a patentar los resultados?

A.R. Sin duda es la intención. Haremos un estudio de la técnica en su conjunto. Y evidentemente, pretendemos realizar una patente completa integrada del sistema. De todas formas, es algo que iremos desarrollando y viendo el modo mejor de hacerlo. Pero, sin duda, es la opción, la patente final del proyecto”.

8.- ¿En qué lapso temporal se desarrolla el proyecto?

A.R. El proyecto se viene desarrollando desde la primavera de 2018 y tendrá un plazo de ejecución de dos años. Terminaremos con el inicio de primavera de 2020. El proyecto tiene tres fases de ejecución. Una primera, en la que se efectúa una recopilación de toda la información, que hay al respecto. Básicamente en dos ámbitos: primero, en el ámbito general de la helicicultura, donde hemos tenido el apoyo de la Universidad y, un segundo sobre toda la investigación que nosotros hemos puesto en pie y que venimos desarrollando. Con todo esto, pasamos a una segunda fase, que es la fase de ejecución, fase de campo, en la cual vamos a desarrollar una serie de ensayos a nivel biológico, pero también a nivel de funcionamiento de los prototipos a los que nos referíamos antes (maquinaria para el alimento, maquinaria de limpieza,… todos los robots en cualquier caso). Y, finalmente, validados los prototipos y finalizados los ensayos, vendrá una tercera fase de redacción de resultados, donde en una memoria plasmaremos todos los resultados obtenidos”.

9.- ¿Cuáles son los resultados que esperáis alcanzar?

A.R. Pues con el trabajo de estos dos años, al que nos referíamos, al final lo que pretendemos es implementar el sistema de alevinaje y engorde a una escala comercial. Ya lo hemos conseguido a una escala piloto o a media escala, si se quiere. Pero lo que queremos finalmente es implementarlo a escala comercial de forma que el proyecto o que el proceso sea perfectamente replicable”.

10.- ¿Qué supone la subvención para Heligemas y su actividad empresarial?

J.A. La subvención recibida supone un espaldarazo a nuestra proyección empresarial, a nuestra línea de evolución de la empresa. Se ha comentado en alguna ocasión, que llevamos varios años, desarrollando nuestro sistema de cría con todas las innovaciones, con todas las novedades que le hemos dado y, hasta ahora no habíamos podido cerrar el ciclo. O sea, no habíamos llegado hasta disponer de la situación y de las condiciones apropiadas para trasladarlo a esa gran escala comercial. Una vez, que consigamos levantar al completo, al 100 por 100, lo que habíamos ideado en su momento, (es decir, Heligemas, como una empresa productora a gran escala de caracol) nos tocará discurrir por camino evolutivo lógico, como empresa. Las metas las tenemos bastante claras y, en ese sentido, queremos ser ambiciosos. Si todo sale, como está previsto, y tal y como hemos conseguido a nivel de laboratorio, su traslado a gran escala nos va a permitir dar saltos importantes en lo que es la producción de caracoles. Eso debe de redundar a su vez en el desarrollo de la propia helicicultura, tanto a nivel provincial, como a nivel autonómico, incluso a nivel nacional”.

11.- ¿Cuál es la composición del Grupo Operativo?

J.A. La composición del Grupo Operativo, que hemos formado, es básica, es importante para poder desarrollarlo. Como empresa siempre teníamos unas vistas de desarrollo, pero ahora al unirnos cuatro socios, las posibilidades se multiplican. La Universidad de Sevilla, por una parte, en ella residen aspectos, de investigación, de conocimiento… Lo que aporta ARA y FAECA, evidentemente, hacernos llegar a posibles y futuros interesados en nuestra cría. Es decir, al sector agrícola de Andalucía, lo cual nos da bastante potencia a la hora de difundir, de divulgar todo lo que vamos avanzando. Por eso, ese conjunto de piezas seguro que es un espaldarazo al proyecto”.

12.- ¿Qué otros aspectos destacarías del proyecto?

J.A. Otro aspecto también digno de destacar sería la aplicabilidad de la técnica a lo largo de todo el año. Nosotros podemos controlar los distintos factores ambientales lo que nos permite disponer de producción anual en cualquier época del año.  Si tuviéramos que depender de las condiciones ambientales en un sistema extensivo, solamente podríamos emplear los meses más propicios, como digo, en este caso, nos podemos saltar esa condición. Si vamos un poco más para allá, las técnicas desarrolladas, son muy elásticas, en el sentido de que se pueden aplicar a diferentes especies. En Andalucía, en Sevilla, en concreto, se consume habitualmente, desde marzo-abril hasta julio, como muy tarde, el caracol theba pisana, el caracol chico y, no se consume en otras épocas. Nosotros podemos aplicar nuestra técnica de cría a esta especie también y, podríamos disponer de producto en condiciones idóneas para su consumo a lo largo del año. El mercado, en este sentido andaluz sobre todo, pero bueno, nacional también, por ejemplo de esta especie, es un mercado muy amplio, cuyo abastecimiento en un porcentaje muy elevado procede de las importaciones de Marruecos. La helicicultura todavía dista mucho de abastecer toda la demanda que existe en el mercado. El sistema de cría que proponemos podrá ayudar, precisamente, en ese camino”.

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